Las metástasis
del cáncer de tiroides generalmente se presentan en pulmones y hueso y ocurren
en el 10-15% de los pacientes con cáncer diferenciado de tiroides.
Las metástasis
pulmonares son más frecuentes en pacientes con carcinoma papilar. Otros sitios
menos frecuentes de metástasis son el cerebro, el hígado y la piel.
Los síntomas de
las metástasis pulmonares son infrecuentes, pero el dolor, inflamación y
fractura se presentan en más del 80% d elos pacientes con metástasis en hueso.
Las metástasis
pulmonares pueden aparecer como infiltrado y ser invisibles en las radiografías
convencionales, aunque se diagnostican con una gammagrafía con I-131 y pueden
ser confirmardas después con tomografía computada.
En pacientes con
carcinoma papilar y en niños es frecuente encontrarganglios linfáticos
mediastinales
aumentados de tamaño.
Las metástasis
óseas son osteolíticas y pueden no ser vistas por la radiografía convencional
por lo que su diagnóstico se hace con una gammagrafía con I-131, tomografía
computada y resonancia magnética.
La mayoría de los
pacientes con enfermedad metastásica tendrán
elevaciones en las concentraciones de tiroglobulina y más de dos tercios de
ellos tendrán captación de I-131 en las metástasis.
New England Journal of Medicine 2004;338(5):297-306