ASOCIACIÓN MEXICANA DE TIROIDES, A.C.

 

La elección de los estudios de laboratorio más apropiados permitirá al clínico diagnosticar disfunciones tiroideas rápida y efectivamente en la mayoría de los pacientes.

Para mayor información consultar: JAMA 1990;263:1529-1532

 

Hoy en día, las determinaciones de la tiroxina libre y de la hormona estimulante de la glándula tiroides o TSH (mediante algún método sensible) se recomiendan como las principales pruebas de laboratorio en la detección de la enfermedad tiroidea.

 

Una disminución de la tiroxina libre y una elevación de la TSH confirman el diagnóstico de hipotiroidismo secundario a disfunción tiroidea.

 

Un aumento de la tiroxina libre y una disminución de la TSH establecen el diagnóstico de tirotoxicosis.

 

En pacientes enfermos una elevación o una disminución de la tiroxina libre con una TSH dentro de límites normales sugiere que el paciente no tiene hipotiroidismo ni tirotoxicosis.

 

En pacientes con enfermedades severas, generalmente en cuidados intensivos, y aquellos tratados con algunos fármacos, así como aquellos individuos con padecimientos tiroideos infrecuentes pueden tener resultados de laboratorio discordantes y confusos.

 

Muchos de los estudios de laboratorio tienen nombres similares y algunos carecen de especificidad, por lo que la comprensión completa de la regulación del sistema de las hormonas tiroideas y/o la interconsulta juiciosa con un experto en la fisiología/bioquímica/regulación de la glándula tiroides debe permitir diagnosticar efectivamente los padecimientos tiroideos en esos pacientes.

 

Las evaluaciones tiroideas por medio de exámenes de laboratorio no se justifican en pacientes en quienes no hay motivo para sospechar enfermedad tiroidea, excepto en poblaciones de alto riesgo. Las poblaciones “bajo sospecha” en quienes deben realizarse los exámenes de laboratorio pertinentes incluyen:

 

1.- a los recién nacidos (descartar el hipotiroidismo congénito es siempre obligatorio)

2.- pacientes con antecedentes familiares de enfermedad tiroidea

3.- pacientes de edad avanzada

4.- mujeres - 4 a 8 semanas posparto

5.- pacientes con enfermedades autoinmunes como la enfermedad de Addison o la Diabetes Mellitus tipo I.

 

 

Hipotiroidismo

 

En el paciente ambulatorio el diagnóstico de hipotiroidismo se confirma al encontrar valores séricos subnormales de tiroxina (T4).

Sin embargo, dado que la T4 se fija a proteínas séricas fijadoras específicas, las concentraciones séricas de la tiroxina pueden ser anormales en pacientes con alteraciones en las concentraciones de las proteínas séricas sin que necesariamente exista enfermedad tiroidea.

Los factores que influyen en la globulina fijadora de la T4 son:

Aumento:

Anticonceptivos orales

Embarazo

Estrógenos

Hepatitis infecciosa

Hepatitis crónica activa

Estado neonatal

Porfiria intermitente aguda

Herencia

Reducción:

Testosterona

Corticoesteroides

Enfermedades severas

Cirrosis

Síndrome nefrótico

Herencia

 

Por lo anterior se recomiendan, como evaluación inicial, las determinaciones de la T4 libre (la T4 sérica no fijada por las globulinas específicas fijadoras de la T4) en el laboratorio, ya que la T4 libre estará dentro de límites normales en pacientes eutiroideos a pesar de posibles alteraciones que pudieran tener en las concentraciones de las globulinas séricas.
En la mayoría de los casos la causa del hipotiroidismo es la disfunción tiroidea. Debido a la relación de retroalimentación negativa entre las hormonas tiroideas séricas y la secreción de TSH por la pituitaria, una elevación en la concentración ´serica de TSH se presenta en la mayoría de los pacientes con hipotiroidismo, por lo que es recomendable que cuando se sospeche hipotiroidismo el clínico debe solicitar al laboratorio las determinaciones de la T4 libre y de la TSH.
Así mismo, cuando los resultados del laboratorio muestren una elevación de la TSH con una T4 libre normal o en valores normales bajos, debe sospecharse la posibilidad de hipotiroidismo incipiente (etspa hipotiroidea temprana).
La etiología de la falla tiroidea puede establecerse por antecedentes de tratamiento de hipertiroidismo con yodo-131, tiroidectomía, ingesta de fármacos o sustancias antitiroideas o a antecedentes familiares de enfermedad tiroidea.

 

 

Hipertiroidismo

 

Si la historia clínica y/o la exploración física del paciente sugieren la posibilidad de que exista tirotoxicosis el diagnóstico puede ser rápidamente realizado al obtener una elevación de la T4 libre y una disminución de la TSH en los resultados del laboratorio.

 

La T4 libre se eleva en el 95% de los pacientes ambulatorios con tirotoxicosis, aunque ocasionalmente es posible encontrar pacientes con concentraciones normales de T4 libre y elevación única de la T3 (tirotoxicosis-T3). Al igual que con el hipotiroidismo, el clínico debe solicitar al laboratorio las determinaciones iniciales de T4 libre y TSH. Si encontramos a un paciente con TSH disminuida y T4 libre normal o ligeramente elevada se justifica complementar los análisis de laboratorio con una determinación de T3.

 

Sin embargo, también es posible encontrar pacientes con TSH disminuida y concentraciones normales de T4 libre y T3. Como ocurre con la T4, la T3 también está ligada (unida) a proteínas séricas, por lo que en un caso como éste se justifica complementar la valoración del laboratorio con una determinación de T3 libre. En pacientes que no ingieren sustancias que pudieran resultar en una disminución de la secreción de TSH es posible que tengan tirotoxicosis leve. En estos casos la disfunción tiroidea puede ser establecida mediante una prueba de supresión con T3, demostrando la falta de respuesta de la concentración sérica de TSH a la hormona liberadora de tirotropina. Infrecuentemente también se encuentran pacientes hipertiroideos con concentraciones elevadas de T4 libre y de T3 libre pero con concentraciones normales de TSH. Su hipertiroidismo es causado por secreción elevada y autónoma de TSH, generalmente causada por un tumor pituitario.

 

Por último, otros pacientes eutiroideos presentan elevación de las concentraciones séricas de T4 con concentraciones normales de TSH. Los pacientes pueden tener hipertiroxinemia disalbuminémica familar o anticuerpos anti-T4 o anti-T3.

Dado que estos pacientes están en un estado clínicamente eutiroideo su detección es muy infrecuente, a menos que grandes poblaciones de pacientes eutiroideos sean estudiadas.

 

El diagnóstico de hipertiroidismo es más complejo en pacientes con otras enfermedades debido a la influencia de varios procesos sobre las globulinas séricas y el metabolismo de las hormonas tiroideas así como la presencia de inhibidores circulantes de las concentraciones de globulinas fijadoras específicas de T4 y T3.

En pacientes hipertiroideos con enfermedades “leves” las concentraciones séricas de T4 y T3 permanecen elevadas, en pacientes con enfermedades “moderadas” la concentración sérica de la T3 puede disminuir a valores “normales” pero la de T4 generalmente permance elevada. Sin embargo, en pacientes con enfermedades “severas” ambas concentraciones, la de T4 y la de T3 pueden disminuir a valores “normales” o inclusive por debajo de dichos valores.

En todos estos casos las concentraciones de TSH deberían ser inferiores a 0.1 mU/L en pacientes hipertiroideos con otra enfermedad concomitante. Sin embargo, la enfermedad “no tiroidea” por sí o el tratamiento con dopamina o con altas dosis de corticoesteroides también pueden provocar concentraciones subnormales de la TSH sérica por lo que en dichos casos las determinaciones seriadas de la concentración sérica de TSH pueden ser necesarias.

 

Para establecer la etiología de la tirotoxicosis pueden ser necesarias evaluaciones adicionales. En pacientes con bocio y exoftalmos la etiología es casi siempre la enfermedad de Graves. La presencia de uno o mas nódulos tiroideos sugiere adenoma tóxico o bocio tóxico multinodular respectivamente, lo que puede ser confirmado con una gammagrafía tiroidea. La hiperconcentración relativa del trazador (generalmente Tc-99m y/o yodo radiactivo) en el nódulo establece el diagnóstico.

 

 

Si alguna de las etiologías comunes del hipertiroidismo no puede establecerse debe realizarse una gammagrafía tiroidea con captación de yodo por lo menos a las 24 horas. La captación de yodo generalmente está elevada en pacientes con enfermedad de Graves pero es claramente subnormal en pacientes con “hipertiroidismo” causado por una tiroiditis subaguda, por una tiroiditis silente (linfocítica), por una disfunción tiroidea posparto o por la ingesta (con o sin conocimiento de ello) de hormonas tiroideas exógenas.

Estas formas de tiroiditis y de tirotoxicosis facticia pueden distinguirse entre sí con una determinación de tiroglobulinas séricas en el laboratorio. Ya que la tiroglobulina  es una proteína producida exclusivamente por la glándula tiroides, su concentración sérica estará elevada en todas las formas de tirotoxicosis de etiología tiroidea, pero estará disminuida en los casos de tirotoxicosis facticia.

 

Hipotiroidismo e hipertiroidismo en el embarazo

 

El diagnóstico de estas disfunciones tiroideas se realiza de la misma forma ya mencionada. El embarazo se asocia con elevaciones de las concentraciones séricas de T4 total y de T3, principalmente debido a la elevación de la concentración de globulinas séricas fijadoras de la tiroxina. Las concentraciones séricas de T4 libre deberían ser normales en pacientes con elevación de la concentración de globulinas séricas fijadoras de la tiroxina. A pesar de lo anterior, la concentración de TSH debe ser normal en pacientes sin enfermedad tiroidea.
El hipertiroidismo en la mujer embarazada puede ser diagnosticado por elevaciones significativas de la concentración sérica de T4 libre y valores disminuidos de TSH.
El hipotiroidismo se documenta por disminuciones de la concentración sérica de T4 libre y elevación de la TSH.

 

Efectos de fármacos en las determinaciones de hormonas tiroideas

 

No es raro encontrarse con pacientes en quienes se requiere descartar o documentar alguna enfermedad tiroidea cuando están bajo tratamiento con medicamentos que afectan en algún modo los resultados de laboratorio.

La fenitoína disminuye en 30 a 40% la concentración sérica de T4 y T4 libre en pacientes eutiroideos y mantiene en límites normales o disminuye ligeramente la concentración de T3 y T3 libre. La concentración sérica de TSH permanece normal. El tratamiento con carbamacepina y rifampin también reduce las concentraciones séricas de T4 libre.

Varios fármacos parecen actuar predominantemente disminuyendo la velocidad de producción de T3 a partir de T4 en tejidos periféricos. Estos fármacos incluyen a los glucocorticoides, al propanolol en altas dosis, agentes de contraste para colecistorradiografías y a la amiodarona. Todos disminuyen los niveles séricos de T3 y T3 libre, mantienen normales o elevan los niveles séricos de T4 y T4 libre y generalmente conservan normales los niveles de TSH. Sin embargo, las dosis altas de glucocorticoides pueden suprimir la TSH sensible y las proteínas fijadoras de iodotironina, produciendo niveles bajos de T4 y TSH. Por último, la dopamina en dosis empleadas para tratamiento del choque cardiovascular generalmente disminuye la TSH sensible.