El hipotiroidismo es la deficiencia hormonal patológica más frecuente.
La variedad de sus efectos orgánicos y de su severidad – de individuos asintomáticos a pacientes en coma con falla multisistema puede hacer del hipotiroidismo una entidad clínica de difícil detección.
Una vez sospechada la enfermedad puede ser confirmada o descartada rápidamente. El tratamiento es sencillo y el pronóstico es excelente.
El hipotiroidismo puede ser clasificado de varias formas. Dependiendo de su momento de inicio en “congénito” o “adquirido”, dependiendo del punto en que la disfunción se presente en “primario” o “secundario” y dependiendo de su severidad en “clínico” o “subclínico”.
En pacientes con hipotirodismo primario y TSH sérica elevada la distinción entre hipotiroidismo clínico y subclínico se define bioquímicamente, dependiendo de si la tiroxina sérica libre está por abajo o dentro de los límites normales respectivamente.
Actualmente el término “mixedema” se reserva para casos de hipotiroidismo clínico severo o complicado o ambos. Por “cretinismo” se entiende el síndrome de retardo mental, sordera, baja estatura y deformidad facial característica apreciable en pacientes con hipotiroidismo congénito no tratado.
En el reciente estudio NHANES III (J Clin Endocrinol Metab 2002;87:489) que incluyó a más de 17,000 individuos, 4.3% de todos ellos tuvieron hipotiroidismo subclínico. 4.1% de los mexicoamericanos se encontraron hipotiroideos.

Referencia
The Lancet 2004;363:793-803